Evangelio Diario y Meditación
6 de agosto de 2016¿No debías también tú tener compasión de tu compañero, como yo me compadecí de tí?
¿No debías también tú tener compasión de tu compañero, como yo me compadecí de tí?
El que pierda su vida a causa de mí, la encontrará
Si el grano de trigo que cae en la tierra no muere, queda solo
El Creador, desde el principio, los hizo varón y mujer
El que no se hacen como niños, no entrarán en el Reino de los Cielos
Instigada por su madre, ella dijo: «Tráeme aquí sobre una bandeja la cabeza de Juan el Bautista”
Vendrán los ángeles y separarán a los malos de entre los justos
El Reino de los Cielos se parece a un tesoro escondido