No les teman. No hay nada oculto que no deba ser revelado
No serán ustedes los que hablarán, sino que el Espíritu de su Padre hablará en ustedes
Ustedes han recibido gratuitamente, den también gratuitamente
Rueguen al dueño de los sembrados que envíe trabajadores para la cosecha
No lleven dinero, ni alforja, ni calzado, y no se detengan a saludar a nadie por el camino
‘Jamás los conocí; apártense de mí, ustedes, los que hacen el mal’
Sígueme, y deja que los muertos entierren a sus muertos