Comieron hasta saciarse y todavía se recogieron siete canastas con lo que había sobrado.
Vayan por todo el mundo, anuncien la Buena Noticia
El que hace la voluntad de Dios, ese es mi hermano, mi hermana y mi madre
Yo no he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores
Rueguen al dueño de los sembrados que envíe trabajadores para la cosecha.
«Tú eres mi Hijo querido, en quien tengo puesta mi complacencia”
Verán el cielo abierto, y a los ángeles de Dios subir y bajar sobre el Hijo del hombre