Evangelio Diario y Meditación
10 de enero de 2017Rueguen al dueño de los sembrados que envíe trabajadores para la cosecha.
Rueguen al dueño de los sembrados que envíe trabajadores para la cosecha.
Bienaventurado aquel a quien la Verdad por sí misma enseña, no por figuras y voces que se pasan, sino así… Seguir leyendo
San Agustín: Por la gracia de Dios que me ha sido dada os digo a todos y a cada uno… Seguir leyendo
Sea nuestra conducta cual conviene a nuestra condición de templos de Dios, para que se vea de verdad que Dios… Seguir leyendo
«Tú eres mi Hijo querido, en quien tengo puesta mi complacencia”
Verán el cielo abierto, y a los ángeles de Dios subir y bajar sobre el Hijo del hombre
Él viene después de mí, y yo no soy digno de desatar la correa de su sandalia
El Niño acostado en la pobreza de un pesebre: esta es la señal de Dios