Santa Esclavitud de amor a María 1
3 de mayo de 2010No te me ocultes nunca, Señora, porque entonces me perderé
No te me ocultes nunca, Señora, porque entonces me perderé
Con esta dichosa esclavitud alcanzaremos la verdadera libertad de espíritu y la dulcísima paz
Bondad encantadora y dulzura inefable de la Sabiduría Encarnada
Oraciones y Anotaciones de la cuarta semana y tercera etapa de meditaciones
Por María deben los más pequeños subir perfecta y divinamente al Altísimo