Evangelio Diario y Meditación
26 de diciembre de 2016Él viene después de mí, y yo no soy digno de desatar la correa de su sandalia
Él viene después de mí, y yo no soy digno de desatar la correa de su sandalia
El Niño acostado en la pobreza de un pesebre: esta es la señal de Dios
Y la Palabra se hizo carne y habitó entre nosotros
La vigilancia del alma y del cuerpo, para que el cuerpo no caiga en un pesado sopor ni el alma… Seguir leyendo
Estas obras que yo realizo atestiguan que mi Padre me ha enviado.
Les aseguro que los publicanos y las prostitutas llegan antes que ustedes al Reino de Dios
Yo envío a mi mensajero delante de ti para prepararte el camino.
El Señor le había mostrado su gran misericordia y se alegraron de ella