Just EUman

Just EUman

23 de septiembre de 2026 Desactivado Por Regnumdei

Una exposición en el Parlamento Europeo


Una exposición en el Parlamento Europeo ha convertido el desarrollo prenatal en objeto de debate político. Más allá de la polémica, sus catorce paneles plantean una cuestión propiamente bioética: ¿qué nos dice la ciencia sobre el ser humano antes de nacer y qué conclusiones podemos extraer de esos datos?

Entre el 14 y el 17 de septiembre de 2026, el Parlamento Europeo de Estrasburgo acogió una exposición titulada Just EUman – Come nasce un cittadino europeo —«Cómo nace un ciudadano europeo»—. Instalada en el Espacio Emilio Colombo del edificio Weiss, fue promovida por el eurodiputado italiano Paolo Inselvini, miembro del grupo ECR, y organizada por la asociación italiana Pro Vita & Famiglia.

La exposición estaba formada por catorce grandes paneles dedicados al desarrollo prenatal, acompañados de la proyección del vídeo Baby Oliver. Su propósito declarado era recorrer las distintas etapas del desarrollo humano desde la fecundación hasta el nacimiento. El objetivo declarado por los organizadores era mostrar el desarrollo humano desde la fecundación hasta el nacimiento. Al final del recorrido se colocó también un espejo, invitando al visitante a considerar que las etapas descritas en los paneles forman parte de su propia historia prenatal.

La tesis de fondo

Aunque la presentación se centraba visualmente en la embriología, la exposición tenía una clara dimensión bioética. El argumento desarrollado por los organizadores puede resumirse así:

  1. La fecundación origina un nuevo organismo humano con un desarrollo continuo.
  2. Todos los seres humanos han atravesado esas mismas fases iniciales.
  3. La igualdad y la dignidad no deberían depender de la edad, tamaño, grado de desarrollo u otras condiciones.
  4. De estas premisas los promotores extraen consecuencias respecto a la protección jurídica del ser humano prenatal y al aborto.

El panel introductorio vinculaba expresamente esa argumentación con la dignidad humana y el principio de igualdad recogidos en los valores fundacionales de la Unión Europea, y el panel final afirmaba que antes de ser ciudadanos, electores o representantes, todos habíamos recorrido ese mismo desarrollo prenatal.

La polémica en el Parlamento Europeo

La exposición provocó una controversia considerable entre eurodiputados. Representantes de The Left, S&D/PD y Movimiento 5 Stelle y Los Verdes cuestionaron que se permitiera una iniciativa de este tipo dentro del Parlamento Europeo y algunos solicitaron su retirada. La eurodiputada Alessandra Moretti (S&D) la calificó como una ofensiva contra los derechos de las mujeres; otros críticos interpretaron los paneles como una iniciativa política contra el aborto.

La francesa Manon Aubry resumió así su objeción: «El aborto es un homicidio. Ese es, en esencia, el mensaje que el Parlamento Europeo difunde en sus pasillos a través de una exposición contraria a la libertad de elección, que sostiene que el embrión es una vida humana desde la concepción». Aubry escribió además a la presidenta de la Cámara, Roberta Metsola, para solicitar la retirada de la muestra. A su carta se sumaron el otro copresidente de La Izquierda, Martin Schirdewan, y las presidentas de los grupos Socialistas y Demócratas, Iratxe García Pérez, y de Los Verdes, Terry Reintke.política.

Por su parte, Inselvini y los representantes de Pro Vita & Famiglia defendieron la exposición afirmando que pretendía hacer visibles las distintas etapas del desarrollo humano y sostuvieron que la controversia demostraba precisamente la necesidad de discutir esos hechos. Inselvini declaró a ANSA que los datos de la embriología constituían el fundamento de la exposición y defendió, desde su posición política, una mayor protección de la vida prenatal.

La petición de retirada no consiguió cerrar la exposición: permaneció instalada durante los cuatro días previstos, hasta el 17 de septiembre.

La cuestión más controvertida: el dolor fetal

El dolor fetal es el punto científicamente más discutible de la exposición. Una retirada refleja o una respuesta fisiológica puede producirse sin demostrar una experiencia subjetiva de dolor. Para hablar de dolor consciente es necesario considerar el grado de integración de las redes cerebrales.

La revisión del Royal College of Obstetricians and Gynaecologists de 2022 señala que las redes funcionales locales aparecen aproximadamente desde la semana 28 de gestación y que la conectividad funcional de largo alcance aumenta después de la semana 30. La diferenciación entre estímulos nocivos e inocuos se observa más adelante, alrededor de la semana 33.

El American College of Obstetricians and Gynecologists sitúa la capacidad de experimentar dolor después de, al menos, las 24–25 semanas de gestación. Otros investigadores han discutido qué arquitectura cerebral mínima sería necesaria, pero las principales revisiones clínicas no consideran demostrada una experiencia consciente de dolor a las 10–12 semanas.

Por tanto, sí pueden afirmarse respuestas neurológicas y reflejas precoces. No debería presentarse como hecho científico establecido que el embrión o el feto temprano experimenta dolor consciente.

La continuidad del desarrollo

Al margen de la cuestión del comienzo de la conciencia del dolor, la idea central de Just EUman es la continuidad: el mismo organismo atraviesa las etapas de cigoto, mórula, blastocisto, embrión y feto. Los nombres identifican fases del desarrollo; no designan seres biológicamente desconectados.

El organismo cambia radicalmente en tamaño, forma, funciones y relación con el entorno, pero el desarrollo sigue una trayectoria coordinada. Esa continuidad no significa que todas las capacidades estén presentes desde el inicio. Significa que las capacidades surgen durante el desarrollo del mismo organismo.

Por eso, desde el punto de vista biológico puede afirmarse que con la fecundación comienza el desarrollo de un nuevo organismo humano. Esta formulación, explicada con más detalle en ¿Cuándo comienza la vida humana? Qué dice la biología, no resuelve por sí sola qué estatuto moral o jurídico corresponde a ese organismo. Ese segundo problema exige razonamiento filosófico, ético y jurídico. La entrada Estatuto biológico del embrión humano desarrolla con más detalle las dificultades que pueden presentarse a la consideración del embrión como un organismo independiente.

Del dato científico a la pregunta bioética

La ciencia puede describir qué entidad biológica existe, si es organismo o amasijo de células, cómo se desarrolla y qué capacidades manifiesta. No puede decidir por sí sola qué trato moral o protección legal corresponde. Esto corresponde a hombres que no sólo observan datos, sino que se hacen preguntas morales a partir de estos datos: ¿qué está bien, qué está mal, en el trato con esa realidad?

La pregunta decisiva es si la realidad de la existencia de un indivíduo humano basta para fundamentar la dignidad y los derechos correspondientes. En caso de dudar sobre esta suficiencia, habría que ser prudentes y aplicar el principio de precaución. En cambio, negar esta suficiencia exigiría un razonamiento lógico, antropológico y ético que demostrara con suficiente peso lógico y ético, una distinción clara entre ser humano y persona, que pueda ser aceptada por todas las personas.

La bioética examina este paso desde los hechos hasta la valoración moral. La noción de dignidad se desarrolla en ¿Qué es la dignidad humana? Definición y fundamentación y en la voz Dignidad de BioeticaWiki.

En resumen podemos decir que hay dos respuestas:

La realidad de la existencia biológica de un individuo humano supone el reconocimiento antropológico de estar ante una persona humana. No es que se le atribuya la personalidad, sino que se le reconoce el valor ontológico de esa realidad biológica, y por tanto se reconoce que tiene dignidad.
La realidad de la existencia biológica de un individuo humano no supone el reconocimiento antropológico de estar ante una persona humana. Es necesario que manifieste actualmente poseer determinadas cualidades de acción: dolo consciente, temor por la existencia, capacidad de proyecto personales, ejercicio consciente de racionalidad, etc.
Podría parecer que son dos planteamientos susceptibles de diálogo para llegar a conclusiones. E incluso que los partidos políticos que optan por alguna de las dos visiones pueden competir con normalidad por el éxito de su propuesta.

Entonces, ¿por qué la irritación ante esa exposición que lleva a querer que desaparezca del espacio público una de las propuestas, mientras la otra aparece como la única con derecho a existir?

La controversia en Estrasburgo y su raíz profunda

En mi opinión, hay que tener en cuenta diversos factores que conducen necesariamente a la situación de que mostrar el desarrollo prenatal de un ser humano produzca irritación en los partidarios de la «dignidad retardada». La razón última es que según un planteamiento u otro se puede admitir éticamente el aborto o no.

En primer lugar hay que reconocer que durante siglos se llevaron a cabo abortos por considerar que se estaba ante no hombres, por no haber nacido, o por no ser reconocidos como ciudadanos. Esto último permitía además llegar al infanticidio. Ocurrió tanto en Grecia como en Roma. Esta perspectiva empezó a cambiar con la llegada del cristianismo y su defensa de la igualdad de todos los seres humanos independientemente de situación social, o su raza, o su edad. Al margen de la consideración de la animacion o no del feto, acabar con la vida del concebido fue considerado como una acción perniciosa grave.

Durante mil setecientos años la perspectiva sobre el aborto que fue permeando la cultura fue esta consideración: cuando se abortaba se hacia fraudulentamente. Esto se tradujo con distintas legislaciones canónicas, civiles y estatales, hasta llegar a las codificaciones penales modernas del s. XIX (El Código Penal Francés de 1810 (Código Napoleónico) y la Lord Ellenborough’s Act aprobada por el Parlamento británico en 1803)

En este mismo siglo XIX se produjo un importante desarrollo de la ciencia biológica, En la década de 1820 y 1830, la embriología moderna descubrió la fertilización (la unión del óvulo y el espermatozoide) y demostró que la vida fetal es un proceso continuo desde la concepción, desmintiendo la antigua noción aristotélica de que el feto no estaba «vivo» hasta el quickening (primeros movimientos).

Por otra parte este siglo también vio el auge del movimiento abolicionista contra la esclavitud, y creció una sensibilidad social para proteger a los sectores más vulnerables e indefensos, entre los cuales los reformadores morales incluían al no nacido. Posteriormente, en el XX como reacción tras las guerras mundiales y el surgimiento de diversas dictaduras, hemos visto desarrollarse la doctrina de los derechos humanos y de la inclusión de los más vulnerables.

Coincidiendo con este desarrollo histórico que debería llevar a la mayor protección del niño en el seno materno, a partir de la segunda mitad del siglo XX, paradójicamente, se ha ido extendiendo la aceptación de la interrupción del embarazo mediante la muerte del embrión o del feto, incluso hasta el momento de su nacimiento.

Al margen de lo que ocurría en los países comunistas, en el mundo occidental la aceptación del aborto no ha sido algo estática: la argumentación ha ideo cambiando.. Lo que empezó como consideración de un drama personal y situación de último recurso (Simone Neil, 1975) y por tanto bajo el paraguas ético del «mal menor» se ha transformado en una exigencia de ser reconocido como derecho humano dentro de los derechos reproductivos, y por tanto con la pretensión de que tenga una validez y exigencia universal (El Cairo 1994 / Pekín 1995)

En mi opinión, asistimos a una huida hacia adelante. Pararse a reflexionar sobre lo que supone acabar con la vida de un inocente en situación de total dependencia, mostraría tal maldad que impediría llevar a cabo cualquier aborto. Por eso el niño en el seno materno ha desaparecido en los debates, para quedar sólo la mujer. Es más se considera que el niño es cuerpo de la mujer o, al menos, que es algo sobre lo que la mujer puede decidir sin ninguna responsabilidad, ni dar cuenta a la sociedad. .

Llegar a esta situación me parece que no es posible sin torcer de forma extrema la conciencia de los individuos y de la sociedad. Pasar de ser considerado un «mal necesario» a un derecho humano puede adormecer la conciencia sobre lo que se lleva a cabo con el aborto. Muchos pueden no pensar sino tan sólo acogerse a las declaraciones de organismos o a las permisiones de legislaciones porque si lo dicen otros o lo permiten, estará bien.

Por este motivo la visión de una realidad que nos muestra lo que estamos destruyendo despierta e inquieta profundamente la conciencia de la persona. Si además se exhibe públicamente, puede inquietar a otros y quebrar el acuerdo al que hemos llegado de que el aborto no sólo no es malo, sino que es un derecho humano.

Me parece que esta es la razón que explica la irritación, llegando en algunos casos a la violencia, que se produce cuando se muestran imágenes de la belleza del desarrollo de un ser humano en el seno materno. No se puede mirar sin sentir una violencia interior contra uno mismo que se intenta disipar con la violencia ante los que nos inquietan con sus imágenes.

Preguntas frecuentes sobre Just EUman y el desarrollo embrionario

¿Qué fue la exposición Just EUman?

Fue una muestra sobre desarrollo prenatal instalada en el Parlamento Europeo de Estrasburgo del 14 al 17 de septiembre de 2026. Constaba de catorce paneles y de la proyección del vídeo Baby Oliver. Fue promovida por el eurodiputado Paolo Inselvini y organizada por Pro Vita & Famiglia.

¿Qué demuestra la embriología sobre el comienzo de la vida humana?

La embriología establece que la fecundación produce el cigoto e inicia un nuevo proceso de desarrollo individual. A partir de ese momento se suceden de forma coordinada las etapas de segmentación, mórula, blastocisto, embrión y feto. Determinar qué estatuto moral o jurídico corresponde al ser humano en esas etapas requiere, además de esos datos biológicos, argumentación filosófica, ética y jurídica.

¿Embrión y feto son organismos diferentes?

No. Son nombres de etapas sucesivas del desarrollo del mismo organismo. El período embrionario comprende aproximadamente las ocho primeras semanas después de la fecundación; después comienza el período fetal.

¿Los movimientos fetales demuestran consciencia?

No por sí solos. Pueden mostrar maduración neuromotora, coordinación o respuestas reflejas. Atribuir intención o consciencia requiere evidencia adicional.

¿La ciencia decide si el embrión tiene dignidad y derechos?

La ciencia describe la realidad biológica y el desarrollo. La dignidad, las obligaciones morales y los derechos requieren también argumentos filosóficos, éticos y jurídicos.

Para profundizar

¿Cuándo comienza la vida humana? Qué dice la biología.
Bioética: definición, concepto y corrientes actuales, Elena Postigo Solana.
La dignidad humana como principio biojurídico y como estándar moral de la relación médico-paciente, Roberto Andorno.

Referencias
Pro Vita & Famiglia. Porteremo la difesa della Vita a Strasburgo, ma serve il vostro aiuto. 10 de septiembre de 2026.
Adnkronos. Inaugurata a Strasburgo “Just Euman”, mostra Pro Vita su sviluppo embrione. 15 de septiembre de 2026.
ANSA. Inselvini (FdI), “vogliono censura su mostra aborto al Pe, ma non è un diritto”. 15 de septiembre de 2026.
ANSA. Socialisti, Sinistra e Verdi a Metsola, “rimuovere da Pe mostra anti-aborto di FdI”. 16 de septiembre de 2026.
Oliver R, Basit H. Embryology, Fertilization. StatPearls Publishing; actualización de 2023.
Khan YS, Ackerman KM. Embryology, Week 1. StatPearls Publishing; actualización de 2023.
Cooper GM. Meiosis and Fertilization. En: The Cell: A Molecular Approach. 2.ª ed. Sinauer Associates; 2000.
Royal College of Obstetricians and Gynaecologists. Fetal Awareness Evidence Review. Diciembre de 2022.
American College of Obstetricians and Gynecologists. Gestational Development and Capacity for Pain.
Movalled K, Sani A, Nikniaz L, Ghojazadeh M. The impact of sound stimulations during pregnancy on fetal learning: a systematic review. BMC Pediatrics. 2023;23:183.