Episcopado de Bolivia rechaza Eutanasia

Episcopado de Bolivia rechaza Eutanasia

24 de octubre de 2026 Desactivado Por Regnumdei

“Nadie tiene el derecho de poner fin de manera deliberada a su propia existencia o a la de un hermano frágil”


En Bolivia, el diputado Diego Brañez, de la formación APB Súmate (centroderecha) presentó el pasado el 11 de agosto ante la Cámara de Diputados el proyecto de Ley de Cuidados Paliativos, Muerte Digna y Eutanasia, que pretende permitir la eutanasia bajo determinadas condiciones a personas con enfermedades irreversibles.

Recordemos que Bolivia está gobernada por el presidente Rodrigo Paz Pereira, del Partido Demócrata Cristiano (PDC). Asumió la Presidencia el 8 de noviembre de 2025.

Los obispos bolivianos rechazaron este proyecto mediante un comunicado titulado ‘El valor sagrado de la vida y el rechazo a la eutanasia’, en el que recordaron “la profunda trascendencia humana y espiritual de la dignidad del ser humano y el valor de la vida, rechazando la eutanasia y reafirmando su compromiso de servicio y acompañamiento a través de un trato digno y fraterno a todo enfermo”.

En ese sentido, los obispos subrayaron que “la vida es un don sagrado de Dios, no es una propiedad de la que podamos disponer nosotros”, por lo que “nadie tiene el derecho de poner fin de manera deliberada a su propia existencia o a la de un hermano frágil”.

Ante los argumentos legislativos que proponen la eutanasia como alivio del sufrimiento, los prelados sostienen que la verdadera compasión “no consiste en provocar la muerte” para evitar el sufrimiento, sino en “sentir con el otro” mediante el amor, el acompañamiento y el cuidado, y nunca el descarte.

“Aunque la curación médica no siempre sea posible, el cuidado y el acompañamiento humano, espiritual y sanitario lo son hasta el último suspiro”, destacan, abogando “firmemente por la promoción y el acceso a los cuidados paliativos, que alivian eficazmente el dolor físico, respetan el proceso natural de la muerte y cubren las necesidades emocionales y espirituales del enfermo y de su familia”.

En ese contexto, llaman a las autoridades a “que los cuidados paliativos sean accesibles a los que más lo necesitan”, alertando que “legalizar o normalizar la eutanasia debilita el tejido social y presiona, de forma directa o indirecta, a los más enfermos, ancianos y vulnerables, haciéndoles sentir que su vida ha perdido valor”.

“Una sociedad se mide por cómo trata a sus miembros más débiles, no por cómo se deshace de ellos”, enfatizan, exhortando a toda la sociedad a ser “artesanos de la vida y de la esperanza” y a dar testimonio del inmenso valor de la vida.


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