Padre Santiago Martín: «No se veía algo así desde Napoleón»

Padre Santiago Martín: «No se veía algo así desde Napoleón»

15 de abril de 2026 Desactivado Por Regnumdei

“El Santo Padre no puede hacer otra cosa que trabajar por la paz entre los pueblos”, afirma Cardenal Müller

Monseñor Munilla también habló de «la droga del poder, la droga de pretender ser el dueño del mundo, que es muy seductora. Ahora vuelta de nuevo el burro al trigo, como dice el refrán español». Y eso, añade, «que el Papa ha tenido la delicadeza de no nombrar nunca ni a Estados Unidos ni a Trump. Pero, claro, el otro se ha dado por aludido».


Ya había sido insólito y noticia mundial: el presidente de Estados Unidos en su red social llamaba por escrito «débil» al Papa, que además es norteamericano, y le acusa de ser «terrible» en temas de política internacional, además de «liberal». Todo horas antes de que el Papa se reuniera en avión con 70 periodistas de todo el mundo al empezar su viaje de varios días a África.

Y nuevamente Trump ha insistido por Telegram:

«Por favor, que alguien le diga al Papa León que Irán ha matado al menos a 42.000 inocentes completamente desarmados, que han protestado en los últimos dos meses, y que es absolutamente inaceptable que Irán tenga una bomba atómica. Gracias por vuestra atención a este asunto. ¡¡¡Estados Unidos ha vuelto!!!».
El vicepresidente J.D. Vance, católico y que va a publicar en breve un libro donde explica su conversión religiosa, apoyó asimismo al inquilino de la Casa Blanca: “Sería mejor que el Vaticano se ciñera a asuntos morales y dejara al presidente de Estados Unidos dictar la política exterior estadounidense”.

El popular sacerdote y periodista Santiago Martín ha comentado en un vídeo el incidente, añadiendo la reacción del Papa en el avión, cuando el Pontífice ha dicho que no le tiene «miedo» a la «administración Trump» y que él anuncia el Evangelio.

«No se había visto una cosa igual desde que Napoleón ocupó Roma y se llevó prisionero al Papa Pío VI y lo tuvo durante 5 años en una prisión porque el Papa se negó a apoyarle en el bloqueo a Inglaterra», considera Santiago Martín.

«Un ataque frontal, un ataque diciendo estas cosas de un Papa, es algo insólito, sorprendente, escandaloso, injurioso, no solamente para la persona del Santo Padre, sino para todos los católicos. Y además, como ha dicho el presidente de los obispos norteamericanos, es mentira. Jamás el Papa ha dicho que esté de acuerdo en que Irán tenga un arma nuclear. Nunca ha mencionado este tema. Lo único que el Papa ha dicho una y otra vez es que hay que dialogar. Pero, ¿qué quieren que haga un Papa? ¿Que bendiga las bombas? Un Papa tiene que abogar siempre por la paz».

También Santiago Martín recuerda el precedente de la oposición de Juan Pablo II a las guerras en Irak. Los católicos esperan que un Papa abogue por la paz, ha añadido. León lo ha dicho, no es un político, es un hombre de Dios y tiene que abogar por la paz.

Luego Santiago Martín pregunta si JD Vance y Marco Rubio, «el vicepresidente y el secretario de Estado, que son católicos», «¿no se sienten ofendidos por las palabras de Trump contra su líder espiritual?» Y considera que muchos católicos que votaron a Trump se habrán sentido «tristes y ofendidos». Sospecha que no volverán a votar a Trump ni a «un partido que queda muy herido».

«En nombre mío, en nombre de los Franciscanos de María, quiero expresarle al Papa León mi apoyo, nuestro apoyo, mi oración. Sé que entra dentro de su trabajo cargar con la cruz. Esta es una cruz que desde luego, de ningún modo tenía que cargarla en sus espaldas. Más que nunca. Hoy quiero decir y pido a los católicos que lo digamos. Rezamos por el Papa y gritamos ¡viva el Papa!», finaliza el sacerdote periodista.


Por su parte el obispo de Alicante aprovechó para profundizar en los mensajes de paz del Papa del sábado.
Munilla lo relaciona con Juan Pablo II que ya habló contra las guerras de EEUU en Irak, que llevaron a desestabilizar toda la región y al surgimiento del poder yihadista de ISIS. Juan Pablo II había dicho que él «vivió la Segunda Guerra Mundial y sobrevivió» y que quería explicar a los jóvenes que la guerra es algo terrible, que debe evitarse al máximo. Y León XIV en 2026 dijo, refiriéndose a Juan Pablo II: «Esta tarde hago mío su llamamiento tan actual.»

«Yo creo que esto es lo que le ha puesto nervioso a Donald Trump, que el Papa León recuerda lo que pasó con la guerra de Irak y recuerda que San Juan Pablo II se mojó a tope», considera Munilla, recordando que el mismo movimiento MAGA en EEUU considera que meterse en Irak fue un gran error.

Munilla también habla de «la droga del poder, la droga de pretender ser el dueño del mundo, que es muy seductora. Ahora vuelta de nuevo el burro al trigo, como dice el refrán español». Y eso, añade, «que el Papa ha tenido la delicadeza de no nombrar nunca ni a Estados Unidos ni a Trump. Pero, claro, el otro se ha dado por aludido».


«Nadie tiene derecho a criticar al Papa cuando cumple fielmente su misión», afirmó el Cardenal Müller.

En un artículo publicado en kath.net, el purpurado alemán recuerda que los cardenales eligieron al Papa «con plena libertad y únicamente en conciencia de su responsabilidad ante Dios», y que han prometido obediencia al sucesor de san Pedro hasta «la entrega de la propia vida».

Un nuevo Aviñón, del que se habló en tono amenazante, no se producirá, y quien sea erigido como antipapa por cualquier potentado o se preste a ello es un maldito traidor a la obra de Cristo.

Del Santo Padre nadie puede esperar otra cosa que el compromiso por la paz terrenal entre los pueblos, que es un anticipo de la paz de todos los hombres en Dios, quien nos ha reconciliado consigo y ha reconciliado a los pueblos entre sí en Cristo. Los Estados Unidos, como superpotencia política, económica, tecnológica y militar, tienen una responsabilidad histórica particular respecto a la paz, la libertad y el bienestar de la humanidad en nuestro mundo globalizado. Son una democracia edificada sobre los derechos humanos fundamentales. Su papel especial también en la contención de regímenes peligrosos y dictaduras que han sido y serán un peligro mortal para el mundo entero es innegable. El derecho de gentes, desarrollado por la Escuela de Salamanca en el espíritu de santo Tomás de Aquino sobre la base de la ley moral natural, no sirve para proteger a tiranos y conquistadores, sino a los pueblos. Los crímenes brutales contra el propio pueblo y contra los demás pueblos deben ser combatidos, según las circunstancias, también con sanciones económicas y medios militares. La política de apaciguamiento frente a Hitler se reveló como una catástrofe y se pagó amargamente en la Segunda Guerra Mundial. El Papa Francisco advirtió de una Tercera Guerra Mundial que llega a plazos y que terminaría en una explosión del mundo entero.

El régimen iraní debe ser señalado en todo el mundo como un abuso de la religión, que es adoración de Dios y que, en cualquiera de sus formas, jamás debe ser instrumentalizada para justificar el asesinato de inocentes. Merece la pena releer el discurso de Ratisbona del Papa Benedicto XVI (2006) y también Gaudium et spes 77-90. La destrucción del material bélico de Estados dictatoriales y, sobre todo, de su capacidad de emplear armas nucleares no es moralmente ilegítima y puede ser un imperativo histórico. Aquí se plantea siempre el dilema de que quienes actúan política y militarmente se hacen también culpables, porque por naturaleza no existen guerras limpias, especialmente cuando se han agotado todos los medios pacíficos de negociación. ¿Quién osaría negar a los ucranianos el derecho a defenderse, aun cuando deban recurrir a los mismos medios que sus enemigos mortales? ¡Un dilema moral casi irresoluble!

En el caso concreto, sin embargo, hay que decir con claridad que nadie tiene derecho a criticar al Papa cuando cumple fielmente la misión que ha recibido de Cristo: dar testimonio del Evangelio de la paz. El mensaje de Cristo está por encima de los intereses de la política, y Dios es nuestro juez. Y ningún mortal puede arrogarse el derecho de instrumentalizar el nombre de Dios en favor de sus intereses. Tampoco un fin bueno justifica los medios malos. Solo podemos trabajar y orar por la paz, pero no a cualquier precio, sino por una paz justa, también para el pueblo iraní, para que sea liberado de un régimen de terror. Y tampoco el derecho a la existencia de Israel debe ser jamás puesto en cuestión. Pero confiamos en que ya no sean necesarios medios bélicos, porque todos los vecinos de Oriente Medio quieran convivir pacíficamente entre sí. El Papa León XIV comenzó su servicio apostólico con el saludo bíblico a todos los hombres de buena voluntad con las palabras: ¡La paz esté con vosotros!

“El Santo Padre no puede hacer otra cosa que trabajar por la paz entre los pueblos”, afirma Müller, señalando que esta misión no responde a intereses geopolíticos, sino al mandato recibido de Cristo.
En este sentido, insiste en que “nadie tiene derecho a criticar al Papa” cuando actúa conforme a esa misión, situando su autoridad en un plano distinto al de los conflictos políticos.
Müller insiste en que la palabra del Papa no puede someterse a intereses políticos ni ser juzgada desde criterios de oportunidad. Recuerda que el Pontífice actúa como testigo del Evangelio de la paz y advierte contra cualquier intento de invocar el nombre de Dios para justificar estrategias humanas.
De este modo, el cardenal sitúa el mensaje del Papa en un plano superior al de la confrontación política, subrayando que su misión no es alinearse con ningún poder, sino anunciar la verdad del Evangelio.