La Masonería contra visita León XIV a España
«A vosotros os esperamos, al Papa NO», señala el manifiesto firmado por diversas organizaciones anticatólicas.
La Fundación Francesc Ferrer i Guàrdia, que preside Joan Francesc Pont Clemente, catedrático de Derecho Financiero y Tributario de la Universidad de Barcelona y masón de grado 33, junto con Ateus de Catalunya y Europa Laica, están organizado una campaña de boicot contra la visita del Papa León XIV a Barcelona.
En la capital de España, un amplio frente de más de 60 entidades radicales, sindicales y políticas, encabezado por Europa Laica, ha convocado una concentración este miércoles 27 de mayo a las 10:30 horas en la plaza de las Cortes, frente al Congreso de los Diputados, bajo el lema «Por un Estado laico, derogación de los Acuerdos con la Santa Sede» para reventar la visita del Papa.
En paralelo, en Barcelona, han convocado una concentración el 9 de junio en el paseo del Born, a las 19:00 horas, coincidiendo con la vigilia de oración que el Papa protagonizará en el Estadio Olímpico Lluís Companys. «A vosotros os esperamos, al Papa NO», señala el manifiesto firmado por diversas organizaciones anticatólicas.
Entre las principales organizaciones impulsoras se encuentran Europa Laica, Ateos de Cataluña y la Fundación Ferrer i Guàrdia. De esta fundación, como bien recuerda El Confidencial, el presidente es Joan Francesc Pont Clemente, destacado miembro de la masonería y catedrático de Derecho Financiero y Tributario de la Universidad de Barcelona, además de miembro de la Real Academia de Ciencias Económicas.
Pont Es masón de grado 33, el más alto de esa institución, y ofició como gran maestre adjunto de la Gran Logia Simbólica de España (GLSE), lo que añade más polémica a las protestas, puesto que la masonería tradicional ha estado confrontada públicamente con la Iglesia desde sus inicios. Pont fue, entre 2010 y 2017, el gran comendador del Supremo Consejo Masónico de España (SCME), es decir, el número uno de esta entidad masónica, sobre la que sigue teniendo un poder relevante.
En su manifiesto titulado “Por la laicidad y contra los privilegios públicos de la visita del Papa León XIV”, critican el respaldo institucional y económico dado al viaje pontificio.
Los impulsores del manifiesto denuncian los “privilegios” de la Iglesia católica y defienden la neutralidad religiosa del Estado, cuestionando además la utilización de espacios y medios públicos para los actos papales. El texto vincula también a la Iglesia con posiciones contrarias a determinados derechos civiles y reivindica una Cataluña “laica y plural”.
CUP, IU y los sindicatos CGT y USTEC-STEs
Entre los impulsores del manifiesto contra la visita papal a Barcelona también se encuentran los sindicatos CGT y USTEC-STEs (IAC), la CUP, la federación de Izquierda Unida (IU) en Cataluña o la Acció Escolta de Catalunya, entre otros grupos minoritarios ligados a la izquierda y el independentismo en Cataluña.
Los organizadores del manifiesto «Yo no te espero» han anunciado una concentración el 9 de junio en el Paseo del Born, a las 19h, coincidiendo con la vigilia de oración que el Papa protagonizará en el Estadio Olímpico Lluís Companys.
historiadora de la Iglesia Angela Pellicciari: los masones estudiaban estrategias subversiva para acabar con el poder eclesiástico.
¿La Masonería intentó alguna ver destruir la religión en Italia? ¿Ha actuado alguna vez para bloquear la acción de la Iglesia católica y hundirla? La respuesta es positiva. En el sentido de que la Masonería, desde su nacimiento, intentó socavar el poder de la Iglesia con acciones subversivas que fueron reprimidas por los papas.
Angela Pelliccieri, historiadora del Risorgimento y profesora de Historia de la Iglesia, explica a Aleteia: “La masonería moderna nace en Londres en 1717: la iglesia emite la primera de sus cientos de condenas y excomuniones en 1738 con la carta apostólica In Eminenti de Clemente XII. “Llenos de una cierta afectada apariencia de natural honradez”, escribe el papa a propósito de los francmasones. El papa tiene razón: la masonería tiene siempre en los labios la palabra “moral”, pero la moral a la que se refiere no es la moral revelada”.
La persecución antirreligiosa
Y de hecho, observa Pellicciari, en 1853 J.M. Ragon, autoridad de la masonería francesa, puntualiza así: “la Masonería no recibe la ley, es ella misma quien la establece”. “Pío IX y León XIII, los papas que asisten, durante el Risorgimento, al desmantelamiento de todas las órdenes religiosas católicas (a pesar de que el catolicismo seguía siendo religión de estado), a la persecución de obispos y sacerdotes, a la reducción a la pobreza absoluta de la mayoría de la población, obligada a una emigración masiva, identifican en el odio masónico y protestante el origen anticatólico, y por tanto anti italiano, de tanta violencia y decadencia”.
Como en Francia durante la revolución, como durante el imperio del masón Napoleón, como en América Latina, como en España y Portugal, la masonería es una sociedad revolucionaria que los príncipes apoyan “sin darse cuenta de que están firmando su propia ruina”, sentencia la historiadora. “Los papas lo recuerdan a menudo pero no son escuchados. Bajo el pontificado de Gregorio XVI, la policía descubre una documentación de gran interés sobre los carbonarios (una sociedad secreta de derivación masónica) que muestra como el odio por la iglesia va acompañado del odio a la familia”. [N.d.e. En 1859, el Papa Pío IX hizo publicar unos documentos intervenidos a la Carbonería en los que se detalla su estrategia para infiltrarse en el Vaticano]
Así escribe el sectario conocido con el pseudónimo de Piccolo Tigre: “Lo esencial es aislar al hombre de la familia, es hacerle perder sus costumbres […] Cuando hayáis insinuado en algún alma el disgusto por la familia y la religión (la una va casi siempre a continuación de la otra) dejad caer alguna palabra que provoque el deseo de ser afiliado a la Logia más cercana. […] La fascinación por lo desconocido ejerce sobre los hombres tal poder, que se prepara temblando a las fantasmagóricas pruebas de la iniciación y de los banquetes fraternos”.
